Reconocimiento a Eduardo Kehoe y Juan Trigo y una instancia de debate sobre Gardel, tango y turf 02/01/2010 |
Antes que nada quiero aprovechar este espacio para decir que desde esta nueva responsabilidad que me transfirió mi amigo Eduardo Kehoe al dejar la presidencia de Propietarios, pondré mi mejor empeño en continuar la tarea de seguir creciendo institucionalmente como efectivamente aconteció durante los dos períodos que Eduardo dirigió la casa. Y esto no es una mera impresión personal, sino que todos sabemos como recibió la casa y como está ahora. Si bien nada es la labor de un solo individuo, a él le cabe el logro de timonear el barco. Asimismo entiendo que es también justo el mismo reconocimiento para Juan Trigo, inefable compañero de viajes, que espero lo siga siendo en el futuro, que primero desde la tesorería y luego desde la secretaría realizó una gran tarea. Hecho este comentario, que nobleza obliga, y cambiando el ángulo de la información, me resulta asombrosa la repercusión que está teniendo este tema del turf y el tango. Tanto es así que se está organizando una movida muy fuerte en contrapunto de mi opinión sobre que el tango y el cine colaboran para dar una imagen negativa del turf. El lunes se me acercó a la mesa de Palermo el Sapo Kehoe, y coincidiendo con un mail del amigo Rossi, me indicaron que el tango Bajo Belgrano es altamente elogioso para el turf, y que describe en forma poética las actividades de un stud, dándoles inclusive un tono romántico. El Sapo se atrevió a recitarme:
Calle Blandengues, donde se asoma
la morochita linda y gentil
que pone envuelta en su mirada
su simpatía sobre un mandil.
Y en la alborada de los aprontes
al trote corto del vareador,
se cruza el ansia de la fortuna
con la sonrisa del buen amor.
A todos los que acercan sus comentarios, por supuesto mi enorme agradecimiento. Y con respecto a las diferencias de opinión, me parece oportuno el disenso, ya que de la oposición de la antítesis a la tesis original, surgirá la oportuna síntesis que nos acerca a la verdad. Por eso es bueno que se genere la polémica, y esto lejos de po-nerme mal, me halaga y me enriquece, ya que al escuchar otras campanas, uno debe agudizar el ingenio y profundizar la imaginación para refutar los argumentos de la antítesis. Por supuesto que uno debe estar preparado, en caso que los argumentos vertidos sean lo suficientemente sólidos, hasta a cambiar de parecer, sin que por eso se "borre con el codo, lo que se escribió con la mano". En fin vamos a esperar con que se vienen, cuál es la andanada, para en la próxima volver al ruedo y develar la incógnita. Por supuesto que también recibí muchísimos comentarios coincidentes con mi opinión. Así que la polémica está lanzada. Pero si bien es muy interesante polemizar sobre el tema, y las conclusiones van a ser muy interesantes, me gustaría también trabajar, polemizar quizás, sobre qué medidas pueden ser convenientes para generar una imagen positiva de la actividad, también lo propuse en la nota anterior, pero se ve que la fuerza de tango y turf un poco la opacó. Para los amantes de Internet una perlita, si entran a www.spc.com.ar podrán ver a Al Pacino bailando “Por una Cabeza”, es de madera, pero vale la pena. Por último una aclaración que si bien puede parecer obvia, no quiero dejar de hacerla: los cuentos, opiniones y toda otra manifestación que vierta en estas líneas, son siempre a título personal y no quiero que nadie interprete que es la Institución que por mi intermedio se manifiesta. Por razones de espacio les debo la anécdota para la próxima.